Con invernadero geotérmico reclusos producirán verduras todo el año en Aysén

miércoles, 12 de octubre

CEGA comenzará a implementar un sistema de climatización con geotermia en el  invernadero del Centro de Educación y Trabajo “Valle Verde”, institución de Gendarmería que capacita y entrega oportunidades laborales a personas privadas de libertad. El proyecto, financiado por un fondo del Ministerio de Energía, permitirá producir hortalizas en invierno, situación que hasta ahora sólo era posible con energías contaminantes.

El proyecto “Invernadero   geotermal   para   la   reinserción   social   en   Aysén”, fue una de las propuestas ganadoras del Fondo de Acceso a la Energía 2016 (FAE), concurso organizado por el Ministerio de Energía que cofinancia propuestas que potencien el uso de recursos energéticos renovables en sectores rurales, aislados y/o vulnerables del país.

La iniciativa presentada por los investigadores del Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes (CEGA) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Mauricio Muñoz, Diego Aravena, Karin García y Rodrigo Maripangui, permitirá calefaccionar con energía geotérmica el invernadero del Centro de Educación y Trabajo “Valle Verde” (Región de Aysén), institución dependiente de Gendarmería de Chile que acoge a personas privadas de libertad y los prepara para reinsertarse laboralmente, simulando condiciones de trabajo en el medio libre.

Respecto al impacto de este proyecto, Juan Antonio Bijit, Seremi de Energía de la Región de Aysén, comenta: “La geotermia es una fuente renovable y su desarrollo está acorde a uno de los ejes de la agenda energética que fue entregada al país en junio de 2014 por la presidenta Michelle Bachelet. Creo que es importante avanzar en etapas en este tipo de energías, y en ese sentido es relevante que el proyecto FAE que se ganó en la región considere geotermia para mantener la temperatura de un invernadero, permitiendo con ello aumentar la temporada de producción de vegetales”.

El uso de esta opción energética no sólo entregará la posibilidad de obtener cultivos de hortalizas durante todo el año, situación que a la fecha no es posible, salvo con invernaderos calefaccionados a leña,  sino que también abrirá un espacio para que cerca de 30 reclusos se capaciten en el manejo de los equipos y el desarrollo de un modelo de negocio sustentable, que permita la mantención y replicabilidad del proyecto a futuro.

Además, cuenta Mauricio Muñoz, investigador del CEGA y coordinador del proyecto, “se podrá demostrar que es factible usar esta tecnología en la región, lo que al final impacta en que más personas tengan acceso a los beneficios de la geotermia: una energía limpia, que permite calefaccionar sin emisiones, a bajo costo y que se puede usar en casi cualquier proceso que requiera de calor o frío. La geotermia se puede adaptar a diversos procesos productivos, y esperamos demostrar con este piloto que esta fuente de energía es factible en la zona”.

Por su parte Diego Morata, Director del CEGA, destaca que uno de los elementos diferenciadores de este proyecto es su carácter innovador: “Cuando hoy se habla de invernaderos, se piensa que la forma de mantener el calor en su interior es casi exclusivamente mediante la radiación solar. Acá vamos a usar un recurso que viene de abajo, de la tierra, y eso rompe los paradigmas de cómo calentar un invernadero. El otro motivo es su componente social: estamos proponiendo un proyecto que se acopla a una fuente de reinserción social mediante una metodología de trabajo que es buena para la comunidad y para el medio ambiente. Es un proyecto ecológico y lúdico, trabajar con la tierra, plantar. Son las dos variables que hicieron ganadora a esta propuesta”.

El invernadero geotermal forma parte de la serie de iniciativas que, desde el año 2014,  viene desarrollando el CEGA junto a la Seremi de Minería de la Región de Aysén. En esta línea, destaca el proyecto “Estimación y Valorización del potencial geotérmico de Aysén”,  propuesta financiada por el  Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), que ha permitido evaluar el recurso energético de la región e identificar distintas aplicaciones que, a corto plazo, pueden ponerse en marcha para beneficio de la comunidad.

A lo anterior se suma el proyecto “Uso directo de energía geotérmica para la promoción de modelos de producción sostenible en zonas rurales de Chile”, iniciativa financiada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que a partir de este año comenzará la construcción de un secador de leña y un invernadero geotermal en la Región de Aysén. Esta propuesta ya está en marcha y será ejecutada por investigadores del CEGA y el Centro de Energía, ambas instituciones albergadas en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.