Viña Maquis se convierte en la primera productora de vino en usar la geotermia en Chile

lunes, 26 de septiembre

Viña Maquis le hace honor a la metáfora: si se dice que el vino es sangre de la tierra, tiene bastante sentido que esta sangre fluya con el mismo calor de la tierra. Con un proyecto de innovación que fue posible gracias al cofinanciamiento de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura, este viñedo se convirtió en el primero del país en beneficiarse de la energía geotérmica a través de la tecnología de bombas de calor geotérmica asociada a un sistema de control, transferencia y acumulación de energía. El nuevo sistema ya ha demostrado ser tres veces más eficiente que los métodos de calefacción y enfriamiento tradicionales, cuando hay simultaneidad en los requerimientos de energía térmica.

La producción de vino requiere de procesos que necesitan calor y frío, y las bombas geotérmicas son sistemas que pueden proveer de ambos requerimientos aprovechando la temperatura constante que hay bajo tierra, que a pocos metros de profundidad puede ser aproximadamente de entre 10 ºC y 18 ºC. Reconociendo la eficiencia y ahorro energético que esta tecnología podía aportar a la producción vitivinícola, Viña Maquis llevaba años buscando la forma de implementar un cambio de esta envergadura en su bodega, ya que implicaba una alta inversión. Finalmente en marzo de este año pudieron concretar este anhelo tras adjudicarse el 2012 un cofinanciamiento de la línea FAI del Ministerio de Agricultura, que les aportó $131,9 millones de un total de $222 millones que involucró el proyecto en total.

“La inversión que implica el aprovechamiento de los recursos naturales casi siempre es más cara, pero siempre la recuperación de la inversión es mucho más rápida y el ahorro mucho más grande que con cualquier otro sistema”, cuenta Catalina Troncoso, coordinadora del proyecto de intervención de la bodega de vinificación para ahorro y eficiencia energética basado en energía geotérmica, y explica: “en nuestro caso, por cada unidad de energía eléctrica que usamos, este sistema entrega tres unidades de energía calórica”.
La viña cuenta con un pozo profundo de agua donde el fluido permanece a una temperatura de entre 12ºC y 16ºC. Gracias a un intercambiador de calor con el que cuentan estas bombas geotérmicas, el sistema lleva la temperatura del agua hasta 40ºC, la que desde ese piso de temperatura se calienta hasta lo que cada proceso necesita. Por ejemplo, para el lavado de las barricas se necesita agua a 80ºC, entonces ahora esa agua solo se debe calentar desde los 40ºC que entrega la bomba hasta los 80ºC deseados. Antes de incorporar esta tecnología, el agua debía calentarse desde los 12ºC originales del pozo hasta los 80ºC mediante una caldera a gas, lo que implicaba mucho mayor gasto y esfuerzo energético.

Como la bomba de calor geotérmica es capaz de generar frío y calor a partir de la temperatura natural que provee el pozo del agua de la viña, ésta puede cumplir las funciones tanto de la caldera como del congelador de forma más eficiente, generando ahorro de luz, gas, y también detergente, puesto que la mayor temperatura que entrega la bomba de forma natural permite usar menos detergente en los procesos de lavado, generando menor cantidad de residuos industriales líquidos que son, además, aún menos contaminantes.
Por el momento, y como aún no se cumple un año del proceso de instalación, el sistema se está monitoreando para determinar en qué momentos su uso logra el mejor rendimiento en la producción.

Para Viña Maquis, lograr un proceso de producción sustentable y eficiente es esencial, puesto que detrás de ello hay una responsabilidad ante el creciente mercado del vino y su demanda energética. Al respecto Catalina Troncoso, coordinadora del proyecto opina: “Quienes pueden hacer un verdadero aporte a la situación energética actual es la industria. La gente puede cambiar sus hábitos en sus casas, pero quienes tienen un real impacto en el consumo y ahorro de energía son las industrias, y la vitivinícola es una que va en crecimiento. Entonces, el desafío es seguir creciendo sin que eso estrese el consumo energético del país. Nuestra visión como empresa es lograr una producción lo más eficiente posible, y a la larga te das cuenta que eso pasa mucho por aprovechar los recursos naturales con los que cuentas en el entrono”.

La Viña
Viña Maquis está situada en la comuna de Palmilla, en el del corazón Valle de Colchagua, donde existen 140 hectáreas plantadas de diferentes variedades nobles, los viñedos están rodeados por las aguas del río Tinguiririca por un costado, y del estero Chimbarongo, por el otro. Si bien la viña data de 1916, año en que la familia Hurtado adquiere la propiedad, durante gran parte de su historia el negocio consistió en la venta de uva vinifera a diversas viñas del sector, luego el año 1997 se da inicio al proyecto moderno de Viña Maquis, con la replantación de la propiedad. Durante el año 2013 se procesaron 2 mil toneladas de uvas para producción de vinos finos, en las áreas de embotellado y graneles.

Texto: CEGA /Imagen: Viña Maquis